De la milonguita a la Tuberculosis

por | Dic 2, 2020 | Historia

En Buenos Aires tanto la literatura, el cine y el teatro, como en la música, las letras de tango y la poesía aludieron a la tuberculosis una imagen femenina.

La tuberculosis de las mujeres dominó en las narrativas presentes en la escena porteña entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Se crearon tres tipos de tuberculosas que merecen una discusión más detallada. Se trata, en primer lugar, de la tísica o tuberculosa enferma por la pasión, un registro que en particular a partir de la década del veinte quedó asociado a la neurastenia (enfermas del alma) y, por ese camino, se psicologizó. Luego, de la mujer trabajadora que se enferma como consecuencia de las largas jornadas laborales. Por último, de las muchachas de barrio, “costureritas” que “dan el mal paso” y que, atraídas por la noche del centro, se hacen “milonguitas”, fatigan la prostitución y terminan tuberculosas.

Tangos: “Ya sale el tren”, “Cotorrita de la suerte”, “Margarita Gauthier”, “La que murió en París”, “Griseta”, “Tu pálido final”, “Caminito al taller”.

Con Evaristo Carriego, entre otros, romantizó la tuberculosis, asumiendo dimensiones literarias: “las románticas manos de las tísicas que/ en la voz moribunda de un arpegio, como conjuro agónico angustiado, / llamaron a Chopin, desfalleciendo”.

Los tangueros de la época, feminizan la tuberculosis porque se sienten incómodos ante el cambio en las relaciones de género, signo de la modernidad.



La psicología de aquellos años, se afanó en definir el “carácter tuberculoso” a una serie de síntomas como la euforia, el optimismo, el apetito sexual. Este esfuerzo por definir los aspectos distintivos de la personalidad del tuberculoso terminó bosquejando una lista de conductas: nerviosismo, tendencia a mentir y llorar, conductas hostiles, demandantes y caprichosas, veleidades, irritabilidad, falta de tolerancia. Lo que terminó feminizando también la tuberculosis en el hombre enfermo mientras le daba en compensación el potencial creativo e intelectual.

En el ambiente del tango se generan letras que insisten en vincular a las mujeres que sufren por amor con la enfermedad. Tratando de sacarlas de la vida pública, para no contagiar, creando un arquetipo donde la canción de tango intenta denodadamente combatir a través de un ideal de mujer, casta y pura, inserta en el ámbito doméstico, un ideal representado en la figura de la madre, y opuesto a la mujer de la “mala vida”. En todo caso en la sociedad argentina de la primera mitad del s. XX que ve surgir y triunfar al tango, buena parte de las mujeres van dejando de ser “frágiles muñecas”.

No hay que olvidar que en las primeras décadas del siglo XX se producen importantes logros como producto de los movimientos feministas y del socialismo que ponen en debate cuestiones tan álgidas como el sufragio femenino, el divorcio y los derechos civiles de las mujeres (Cfr. Barrancos, 2007)